sábado, 28 de febrero de 2026

Rojita e incómoda

 

Estoy incómoda en este mundo
donde el tiempo se vende por horas
y el cansancio no cotiza.

Incómoda en un sistema que nos quiere dóciles,
productivas, agradecidas
y calladas como máquinas bien aceitadas.

Me canso
de vender mis horas para seguir viva,
de vivir sin tiempo,
de sostener un mundo
que se cae solo
pero insiste en aplastarnos primero.

Ya no quiero ser correcta.
La corrección es una jaula pulida.

Me canso
de que nos pidan calma
cuando todo está construido sobre el abuso,
de que nos llamen radicales
por nombrar lo evidente.

Si este sistema necesita nuestra docilidad
para seguir en pie,
entonces nuestra incomodidad
no es un problema:
es una amenaza.

Ahora camino erguida,
rojita y consciente,
con la incomodidad afilada como herramienta.

Porque si este sistema se sostiene
sobre nuestra paciencia,
nuestra culpa
y nuestro silencio,
entonces que tiemble.

No estamos rotas.
Estamos despiertas.

Rojita e incómoda

  Estoy incómoda en este mundo donde el tiempo se vende por horas y el cansancio no cotiza. Incómoda en un sistema que nos quiere dóciles,...