sábado, 27 de diciembre de 2025

Viraha

 

hay pájaros azules en mi cuarto
susurran el ruido
de tus zapatos chillones

no los mando a callar
porque después del silencio
escucho tu risa
sincera
estruendosa

ese canto de sirenas
que me tiene
fascinada 

hay tristeza por tu ausencia
pero no escapo de ella

me quedo
observo
me empapo

la lamo
de la punta de mis dedos
lento
suave

saboreo los jugos
agridulces
que emanan
de este espacio

y luego sonrío
como perdiendo la razón
como después
de un orgasmo
o de muchos

porque no hay otra vida, amor
no hay más

este es nuestro tiempo

y soy feliz por estar triste
y soy desorden
y lágrimas de purpurina

y gritos al vacío
y golpes en el pecho

y luego calma

y luego
locura lúcida




viernes, 26 de diciembre de 2025

Idea mía


La idealización es un insecto democrático:

pica a sabios, a cínicos, a enamorados profesionales y a quienes juran que ya aprendieron.

No discrimina. Solo detecta piel psíquica expuesta


No nace del amor, nace del pudor.

Del terror a ser vistos sin metáfora.


Idealizamos porque la desnudez real no es estética.
Porque el yo sin ornamento no tiene ritmo.
Porque mostrar el hueso —la duda, la carencia, la contradicción
no entra bien en un poema romántico.

Idealizar es vestirse antes de salir al mundo.
Es ponerle ropa al otro
para que no noten que somos nosotros los que temblamos.

____________

La idea de ti es:

Un reflejo aprendido:

cuando el alma amenaza con quedarse desnuda,

el yo fabrica un mito

y lo coloca enfrente

como biombo.


Síntoma principal:
ver en el otro una forma
antes que una presencia.

Síntomas secundarios:
hipérbole, espera,
una fe que no pregunta,
una ternura exagerada
que evita el contacto real.

La idea de mi es: 
 Simple
No quería que me vieras

sin narrativa,
sin profundidad interesante,
sin esa tristeza bien editada
que parece carácter.

Te volví símbolo
para no tener que existir
como carne emocional.

Diagnóstico provisional:
miedo a la exposición directa.

Pronóstico:
la idealización cede
cuando alguien se atreve
a quedarse
sin máscara
sin verso
sin promesa.

Tratamiento recomendado:
mirar al otro
y aceptar que no salva,
no completa,
no explica.

Aceptar, sobre todo,
que yo tampoco.

Nota:
No quería que me vieras desnuda.

No hablo del cuerpo.
 

Hablo de la parte


que no sabe quién es


cuando deja de impresionar.

miércoles, 24 de diciembre de 2025

 MANIFIESTO FILOSÓFICO DE RESISTENCIA 
  por Annet Ramón

 

I. Del origen del sometimiento
Nacimos en un mundo diseñado antes que nosotros.
Un mundo donde la monarquía y el feudalismo exprimieron al pueblo
hasta que su sangre abrió el camino hacia la liberación.
Pero la liberación fue un espejismo:
cambiamos de amo,
no de destino.

El capital ocupó el trono.
El dinero se volvió dios.
Y la producción infinita nos convirtió en devotos involuntarios.

II. De la falsa libertad
Nos hicieron creer que éramos libres.
Que la meritocracia era un ascenso justo,
cuando en realidad era el mismo yugo
con un nombre más elegante.
Los cerdos gordos heredaron la opulencia,
los campesinos heredaron el polvo.
La tierra que alimentaba a sus abuelos
se volvió ajena, cercada, vigilada.
El jornal reemplazó la dignidad.

El sistema, ese monstruo voraz,
lucra incluso con nuestra duda.
Nos ahoga, nos pudre,
pero sigue vivo gracias a nuestros cuerpos cansados.

III. De las promesas que seducen
En medio del cansancio y la muerte,
el comunismo aparece como un dulce prohibido:
un susurro que promete que nadie estará por encima de nadie.
Pero no es un premio,
ni una pócima sagrada.
Es un camino torpe,
mal transitado,
que cojea y tropieza
cuando alguien intenta caminarlo sin conciencia.

Atrévete a imaginar
un mundo sin amos.
El vértigo que sientes
no es peligro:
es tu mente esclava
aprendiendo a respirar.

IV. Del miedo a lo posible
Tememos la ausencia de moneda,
la ausencia de salario,
como si la vida no hubiera existido
mucho antes del dinero.
Tememos la pirámide invertida,
el poder repartido,
la comunidad decidiendo sin manipulación,
sin democracias enfermas,
sin políticos perpetuos,
sin discursos que anestesian.

Tememos, porque nunca lo hemos visto.
Tememos, porque nos dijeron que era imposible.
Tememos, porque lo posible da miedo cuando libera.

V. De la incertidumbre como virtud
La verdad es que sí:
hay más incertidumbres que certezas.
Pero ¿qué vida vale la pena
si ya está escrita de antemano?
¿Qué libertad existe
cuando el sistema dicta
qué somos,
qué valemos,
cómo vivimos
y cuándo morimos?

VI. De la decisión última
Yo elijo resistir.
Elijo buscar caminos que aún no existen.
Elijo la incomodidad de lo nuevo
sobre la comodidad de la opresión.
Prefiero morir explorando rutas desconocidas
que seguir siendo objeto de consumo:
desgastado,
desechado,
arrojado a la vereda,
olvidado.

VII. Declaración final
La resistencia no es un acto violento:
es un acto de conciencia.
Es recordar que nacimos humanos,
no engranes.
Es afirmar que ningún sistema
tiene derecho a devorar nuestra vida.
Es levantar la voz,
aunque tiemble.
Es decir:
No quiero este mundo tal como es.
Y no voy a aceptarlo dócilmente.
Prefiero inventar otro.

 

Rojita e incómoda

  Estoy incómoda en este mundo donde el tiempo se vende por horas y el cansancio no cotiza. Incómoda en un sistema que nos quiere dóciles,...